REFLEXIÓN PARA CANTABRIA

No se pretende hacer desaparecer la ganadería para en su lugar instalar campos de golf, lo que se quiere decir es que el golf es una alternativa más al desarrollo de Cantabria: porque crea empleo, porque cuida el paisaje y porque ante la desaparición de miles de explotaciones ganaderas, el golf puede ser una de las soluciones para dar utilidad al suelo rústico y colaborar en el desarrollo rural.

El propio Gobierno de Cantabria, en esta legislatura ha cambiado el nombre de la Consejería de Ganadería por el de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, pretendiendo con este nombre, hacer más hincapié en el desarrollo rural (dotación de servicios y empleo a las zonas rurales) que en la ganadería.

Las explotaciones ganaderas de leche en Cantabria se van reduciendo paulatinamente, en estos momentos hay 1.800.Con la desaparición de las cuotas lácteas para 2.015, la producción de leche se concentrará en muy pocas explotaciones, con toda seguridad; en las mayores, en las que estén mejor organizadas o mejor estructuradas empresarialmente.

Otro dato más de lo que se avecina, de las 1.800 explotaciones que van a quedar a partir de los abandonos de este año, solamente 380 tienen una cuota de más de 350.000 kilos, cifra crítica, a partir del cual se puede pensar en la rentabilidad de una explotación.

Por otra parte, los ganaderos de Cantabria tienen una media de edad bastante alta y pronto se jubilarán. Su sustitución se prevé difícil porque los jóvenes ni ven rentable el sector, ni sus jornadas laborables le hacen atractivo.

Por lo expuesto, sin demagogias y sin exageraciones, intentando hacer alguna aportación práctica y no brindis al sol, proponemos que Cantabria sea una potencia en golf.

Vamos a proponer dos tipos de medidas a corto y a medio plazo, con el máximo de economía legislativa.

Se ha dicho que en Cantabria hay 37 normas de protección del suelo y, por si fueran pocas, hay en marcha tres más: el plan de ordenación del territorio, una ley sobre campos de golf y otra recientemente anunciada de protección paisajística, total 40. ¡Que barbaridad!.

Por favor que alguien ponga orden y sentido común, que no se ponga norma sobre norma, que al final va a ser imposible hacer algo, que se legisle con más cuidado, que luego es muy difícil cambiar las leyes.

A corto plazo ya hay suelos, muchos suelos calificados para hacer campos de golf, sin perder más tiempo, son los que los artículos 31 protección de riberas y 34 protección del litoral de la Ley del Plan de Ordenación del Litoral, Ley 2/2.004 de 27 de septiembre (POL), permiten hacer instalaciones deportivas al aire libre.

Son 37 municipios de Cantabria los que están afectados por el POL, démonos cuenta si hay suelos aptos.

Esto se puede hacer desde la iniciativa pública y una vez adquiridos darlos en concesión a la iniciativa privada o adquirirlos directamente por la iniciativa privada. Aunque hay muchas más fórmulas para hacerlo. Sólo es ponerse a ello y cuanto antes mejor, el tiempo pasa y hay muchas promesas incumplidas, recuerdan que el Presidente de Cantabria prometió en la legislatura pasada hacer 4 campos de golf.

A medio plazo hay que pensar en que se hace con el suelo rústico o no urbanizable, proponemos una simple modificación a la ley del suelo de Cantabria, ley 2/2.001, tal como se va a hacer próximamente para permitir las viviendas unifamiliares, y valorarse otras alternativas de uso al suelo rústico, con dos condiciones básicas: mantener a la población en las zonas rurales y cuidar del patrimonio medioambiental que hemos heredado de nuestros antepasados para hacer un desarrollo sostenible.

Dicho de otra forma, en la actual legislación urbanística de Cantabria, el suelo no urbanizable está especialmente protegido para la ganadería, y esto es a nuestro juicio lo que debiera revisarse, si para la ganadería no hace falta tanto suelo, que se permitan hacer otras cosas conservando los valores paisajísticos y medioambientales.

En principio, con un simple cambio legislativo en la ley 2/2.001 del Suelo de Cantabria, sería suficiente para el suelo no urbanizable ordinario, estableciendo el mismo régimen que el propio Parlamento de Cantabria aprobó en los artículos 31 y 34 del POL, esto es, que se permitan genéricamente instalaciones deportivas al aire libre.

De esta forma a la Comisión Regional de Ordenación del Territorio no le entrarían tantos temblores como en la actualidad, para aprobar revisiones de planes municipales con campos de golf. Ya habría sido la ley, la que, en los suelos no urbanizables ordinarios lo hubiese autorizado. Para que quede clara esta exposición, estamos hablando de campos de golf con sus instalaciones anexas, no con urbanizaciones de viviendas.

Decimos, en principio, porque también podrían autorizarse estudiando, caso a caso, en los suelos de especial protección, que no sean incompatibles con los campos de golf.

Alguien podría decir, Cantabria se llenará de campos de golf, creemos que no, el mercado se encargaría de poner el límite de los que pueden ser rentables, lo mismo que en cualquier otra actividad industrial o comercial.

No hay porque tener miedo, Irlanda tiene 400 campos de golf sólo para 4.000.000 de habitantes, y nadie podrá decir que en Irlanda no se cuida el paisaje, ya nos gustaría parecernos un poquito a los irlandeses en este terreno.

En resumen, el golf es totalmente compatible con el desarrollo rural como una actividad complementaria para anclar a la población en nuestros pueblos. Y el que no lo entienda que se de una vuelta de los Pirineos hacia el norte, donde, sabiamente mezclan turismo rural, golf, playas, deporte al aire libre, etc. Las Landas francesas son un buen ejemplo a seguir.

Las Instituciones de Cantabria tienen una buena posibilidad de adquirir terrenos baratos para la construcción de campos de golf, son los de los arts. 31 y 34 del POL, en los que no se pueden construir viviendas pero si hacer instalaciones deportivas al aire libre. De esta forma hacemos un poco de justicia con los propietarios de los terrenos que no pueden hacer nada, se les obliga a conservar el paisaje en beneficio de la sociedad, pero la sociedad no les compensa a ellos su sacrificio.

Qué mejor solución para proteger los valores de la costa que los campos de golf, ejemplos: el Campo de Golf de Pedreña junto a la ría de Cubas, la Junquera junto a la Bahía, los de Mogro, Mataleñas, etc.

Preguntas que alguien debiera responder.

¿Si Cantabria es una de las Regiones españolas que más nombre tiene en Golf, más federados por habitante, buen clima, mercados con necesidad de consumo de golf muy próximos, por qué el Gobierno de Cantabria no dedica una parte de sus presupuestos a construir campos de golf públicos?

¿Por qué no se reparte un poco de esos 265 millones de euros para puertos deportivos y se dedica el 10% para hacercampos de golf?

¿Aportan más los puertos deportivos al turismo de Cantabria que los campos de golf?

¿Impactan menos los puertos deportivos en las zonas naturales de costa con los grandes diques o escolleras de hormigón que los campos de golf, cuando al ser públicos no sería ni necesario la construcción de viviendas anexas?

¿Es acaso más barato disponer de un barco más una plaza de atraque que jugar al golf?

¿Es más saludable, se hace más ejercicio en un barco que jugando al golf?

 

 

Miguel Bedia Bedia